Cómo la Fascia Afecta tu Bienestar Físico y Emocional


Qué hay de nuevo?

Como ya os comenté en otro post, me apetece compartir con vosotr@s otros aspectos relacionados sobre la salud física y emocional que creo que os pueden resultar de interés, ya que yo me siento continuamente en un viaje fascinante de autoconocimiento y aprendizaje!!

Llevo tiempo queriendo hacer un post a cerca de este tejido tan fascinante a la vez que desconocido que es la Fascia , cómo nos afecta física y psicológicamente y como podemos ayudar a mantenerla «en forma».

Muchos de nosotros en alguna ocasión nos hemos hecho la misma pregunta:

“¿Por qué siento mi cuerpo tan rígido, aunque me mueva o estire todos los días?”

La respuesta muchas veces tiene que ver con un tejido poco conocido pero esencial: la fascia.

¿Qué es la fascia y cuál es su función?

La fascia es un tejido conectivo muy fino pero resistente, que recubre y sostiene todo nuestro cuerpo por dentro:

  • Músculos
  • Huesos
  • Órganos
  • Articulaciones

Imagina un traje interior de tela elástica que conecta todo entre sí. Esa es la fascia.

Sus funciones principales:

  • Mantener la estructura del cuerpo
  • Permitir el movimiento fluido
  • Absorber impactos y proteger las estructuras internas

Cuando la fascia está sana, es suave, elástica y se desliza con facilidad.
Pero cuando se endurece, se adhiere o se inflama, puede generar síntomas como:

  • Dolor muscular difuso
  • Rigidez generalizada
  • Pérdida de movilidad
  • Fatiga física

Factores que afectan negativamente a la fascia

Aunque no siempre somos conscientes de ello, hay varios hábitos diarios que pueden afectar la salud fascial:

Sedentarismo

Pasar muchas horas sentado o sin moverse provoca que la fascia se vuelva rígida y se formen adherencias.

Estrés emocional

El cuerpo guarda tensión emocional en la musculatura y la fascia. Con el tiempo, eso se convierte en rigidez física.

Posturas incorrectas y movimientos repetitivos

Movimientos mal ejecutados o una mala higiene postural generan patrones de tensión y desequilibrio.

Deshidratación

La fascia necesita estar bien hidratada para mantenerse flexible y lubricada. La falta de agua la vuelve más “pegajosa”.


¿Qué es la Liberación Miofascial?

Es una técnica manual (puede aplicarse también con elementos como pelotas o foam roller) que busca aflojar y liberar las tensiones de la fascia, devolviéndole su elasticidad y suavidad natural.

No se trata de un masaje convencional. En la liberación miofascial se aplica una presión sostenida y suave en zonas de tensión o dolor, permitiendo que el tejido se relaje progresivamente.

En clases de yoga o pilates terapéutico, se puede integrar esta técnica mediante movimientos conscientes, respiración, estiramientos suaves y el uso de herramientas específicas.

En las clases solemos aplicar esta técnica nosotros mismos. Se utilizan los elementos como automasaje o con técnica de digitopresión. En Yin Yoga, en concreto, aprovechamos para incidir en algunos puntos coincidentes con los meridianos que estamos trabajando en la clase.

Si trabajamos desde el punto de vista de Cadenas Miofasciales estamos ayudando a desbloquear la fascia enredada en los puntos de anclaje y ayudar a liberar tensión en grupos miofasciales que provocan reactividad en otras zonas del cuerpo.


¿Cuáles son los beneficios de la liberación miofascial?

La liberación miofascial puede ser muy útil en los siguientes casos:

1. Dolores musculares sin causa aparente

Ideal para personas que sienten el cuerpo cargado o con “nudos”, incluso sin haber hecho ejercicio intenso.

2. Tensión acumulada por malas posturas

Muy común en personas que trabajan frente al ordenador o usan mucho el móvil.

3. Rigidez o dificultad para moverse

Ayuda a recuperar la movilidad natural y mejorar la fluidez de movimiento.

4. Recuperación tras el ejercicio

Evita molestias y favorece la regeneración muscular.

5. Dolores crónicos (como la fibromialgia)

Alivia el malestar generado por puntos gatillo o contracturas persistentes.Aquí tengo que decir, si no lo he hecho hasta el momento, que llevo diagnosticada de esta enfermedad desde hace 25 años y he notado un alivio generalizado con el uso de estas técnicas. Qué gran descubrimiento!!!

6. Estrés y ansiedad

Al liberar tensiones físicas, también se reduce la carga emocional.

7. Lesiones antiguas o cicatrices

Facilita la recuperación de la movilidad tras esguinces, cirugías u otras lesiones.

8. Dolores de cabeza por tensión muscular

Especialmente si provienen de la zona del cuello, mandíbula u hombros.

9. Fascia rígida o “pegada”

Cuando el tejido pierde su capacidad de deslizamiento, esta técnica ayuda a “desbloquearlo”.


¿Cómo integro la liberación miofascial?

En mis sesiones combino varias técnicas y trabajamos con movimientos lentos, respiración consciente y accesorios como:

  • Pelotas pequeñas
  • Rodillos (foam roller)
  • Bloques o mantas

A través de secuencias suaves y controladas, guiamos al cuerpo a soltar tensiones profundas. No se trata de forzar, sino de escuchar al cuerpo, liberar y soltar.


Conclusión

La liberación miofascial es una herramienta potente, sencilla y profundamente efectiva para reconectar con tu cuerpo y recuperar el bienestar físico y emocional.

Si sientes que tu cuerpo está rígido, limitado o dolorido, puede que lo que necesites no sea hacer “más fuerza” sino aprender a soltar con suavidad.

En mi opinión y bajo mi experiencia como profesora, alumna y paciente de varias patologías ( probando en mi cuerpo aquello que me sienta bien o me ayuda en mi bienestar), El trabajo de fuerza es muy importante, pero también hay que aprender a «liberar» esta tensión que nos cuesta tanto de soltar!! El tandem es ideal!

Siéntete libre de compartir conmigo tus inquietudes al respecto o déjame, si te apetece, algún comentario.

Espero que este contenido te haya servido de ayuda o que haya despertado en ti cierta curiosidad!

Que pases una muy felíz semana!